miércoles, 22 de agosto de 2007
Cuando hablaba de los temidos arrecifes, -al final del otro escrito- es porque era una de mis obsesiones, miraba la carta y me daba la sensación que era poco menos que imposible acercarse a las costas, --quizá influenciado en las películas de piratas de la juventud--, pero nada mas lejos de la realidad, eso si, hay que situarse bien, hoy en día con el GPS ningún problema.

Nuestro destino final como digo era Fort de France, imaginaba dicho faro como importante y funcionando -- en el Caribe no todos funcionan-- lo cual nos ayudaría a una buena recalada, como así fue. Habíamos llegado de nuevo a Europa como quien dice.


Sobre la 20:00 mas menos, Eduardo dice:

- Mira Antonio el faro esta allí!

- Bueno me parece que si, pero veo poco importante ese flash, vamos a seguir un poco mas en este bordo; al rato ya teníamos el faro del través, lo estábamos casi superando

- Hombre Antonio! Que lo estamos perdiendo (Eduardo)

- Tranquilo ese no es el faro el de Fort de France ( También con superioridad, pero.. tampoco las tenia todas)

- ¡Que siiiiiiiiiii, que es eseeeee!

Nerviosismo como nosotros (Rafa y yo), lo único que él lo demostraba mas

- Márcalo en la carta, y si en 30 minutos no vemos otro, nos acercamos a ese (temía los arrecifes y por eso me separe bastante de la costa tres-cuatro millas)

Se tiro abajo a la mesa de cartas, como un loco a marcarlo.

A los 30 segundos, -aun no habría ni encontrado el lápiz para hacer la marcación-, cuando de repente Rafa y yo vemos un fogonazo que casi nos ciega

- Ahí lo tenemos Rafa, le dije: ¿Tu que crees?

- Sin duda, es el de Fort de France, me respondió

- ¡Eduardo! sube que creo no es necesaria la marcación

- Mira allí, a ver que se ve...

Pumba! otro destello deslumbrante

- Que crees: ¿es éste el faro, o el otro?

- ¡Este éste! me sonrío al recordarlo

- ¿Seguro?

- Con las orejas un poco gachas: si... si

¡Ya estábamos totalmente situados!

Sobre las dos de la madrugada echamos el ancla, justo a la popa de unos barcos fondeados y que no vimos hasta prácticamente tenerlos encima, suerte que íbamos despacito despacito, -- meses antes leí que luego de una larga travesía te quedas como cegado-- y así fue, nos deslumbraban las luces de fondo de una carretera.

Silencio sepulcral, en un ambiente de serenidad y calma sobrecogedores, los tres en salón, cada uno de ellos en un sofá, yo en la mesa de cartas, no creo olvide jamás esa escena, estábamos totalmente emocionados. !Lo habíamos conseguido!

Al rato nos abrazamos, no cabíamos de gozo, increíbles sensaciones imposibles de transcribir por mi parte; ( felicidad.., orgullo.., todo y mas ) no dormimos, charlamos hasta que amaneció, sabíamos que recordaríamos el momento de por vida, como así a sido


Mi familia llegaba ese mismo día, -nos fue justo- , paseo por Fort de France y directo al Aeropuerto.
No se podía pedir mas.



Imagen

Valió la pena, al día siguiente nos trasladamos a esta playa como a una hora de Fort de France a comernos los turrones de Navidad. Inolvidable.

Imagen
La sonrisa de felicidad de Laura, -una amiga de mi familia-, lo dice todo.
Publicado por Halexandra @ 9:00
Comentarios (2)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Carlota47
jueves, 23 de agosto de 2007 | 10:30
Muy buenos relatos fotos excelentes, antonio, seria interesante dar forma de libro a sus escritos, ahora se dispersan y es una pena. Podria ayudarle.

Me gusta su blog.

Carlota
Publicado por Halexandra
jueves, 23 de agosto de 2007 | 19:43
Hola Carlota, me alegra te guste mis historietas, a veces lo he pensado incluso intente, muy dificil para mi, te agradezco tu ofrecimiento, si me mandas tu correo a: halexandra@terra.es estaremos en contacto.

Un saludo. Antonio.