miércoles, 05 de septiembre de 2007
Vilanova Tunez

Salida regata mil millas, Vilanova-Túnez, vamos de acompañantes, como barco de apoyo por si es necesario, me acompañan Eduardo un joven y extraordinario tripulante Valenciano, -unos meses mas tarde me acompañaría en el primer cruce Oceánico-, y otro joven regatista Catalán, de “Domingos” por la mañana.

A treinta minutos de la salida ya empiezan... Ponemos el Spi? Que es esas vela grande de proa a la que yo le tengo un respeto enorme (tradúzcase miedo). El Spi no te permite ningún fallo, si fallas se monta un buen tinglado, y eso en solitario o con tripulación corta como en éste caso comporta riesgos para mi innecesarios, y mas si no tienes demasiada prisa por llegar.

Pues eso, ponemos el Spi? no, no... esperar ya lo pondremos mas adelante, esperar que nos amarinemos... A la mañana siguiente lo mismo:

--Ponemos el Spi?. Iríamos mas rápidos

--Pero... para que queremos ir mas rápidos, respondo?

Lo de amarinarnos ya no cuela, y entre excusa y excusa los entretuve toda la travesía, hasta una milla como máximo del puerto de Sidi Bou Said en Túnez; hacia poquísimo viento cuando ya teníamos el puerto a la vista, aprovecho y les digo con sorna: No querías poner el Spi? -- por supuesto creyendo que me dirían que no, que ya no valía la pena--, Si Si ! Si tu quieres lo ponemos, pues venga a trabajaaaaaar! que esperáis gandules ! Jajajaj me da la risa al recordarlo y... como locos empezaron a danzar por cubierta, sacan rápidamente la vela que estaba estibada en proa, y en un pim pan pum, Spi arriba! justo, justo, segundos antes pero segundos eh! que nos pudieran ver directamente desde el puerto, al que ya habíamos comunicado al personal de la organización que se desplazo desde Barcelona, que estábamos cerca, en ese momento oigo que dicen por el VHF : Ya está Antonio chuleando... bueno dijeron en Catalán que me hacia el “pavero”jajajaj, entramos con el spi arriba hasta dentro de la dársena deportiva de Sidi Bou Said, ellos creían que veníamos con esa vela desde hacia un par o tres de días, claro mis jóvenes tripulantes no hicieron nada por deshacer el entuerto, “cuanto mas spi poner, mas macho ser”, es la filosofía que impera entre la juventud

Tengo un recuerdo imborrable de ese viaje, calor alucinante eso si, grupo muy avenido, juntos a todos los sitios, todo perfecto que ya es difícil.

--Camarero por favor tráiganos unas cervezas,

--Cuantas?

--Contamos y éramos doce.. pues doce

--De acuerdo

Al rato reclamamos las cervezas, pero a otro camarero

Lo mismo:

--Cuantas?

--Doce

--De acuerdo ahora se las traigo

--Si... pero ya se las pedimos a otro Sr.

--De acuerdo de acuerdo nos decían

En esa época aun no conocía el latiguillo que usan los morros de: “prisa mata”

Después de una larga espera, fueron viniendo las cervezas de doce en doce, no las devolvíamos déjelas... déjelas... nos juntamos con no menos de cincuentas cascos encimas de las mesas –tengo que buscar una fotografía con las cervezas -- la tengo por ahí--, para incluirla en el Atlantic Man, son esas anécdotas que recuerdas con simpatía. Cada vez que reclamábamos tomaban nota de nuevo!


Mañana tengo que acordarme de poner algo del joven regatista Catalan
Publicado por Halexandra @ 20:30
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