lunes, 08 de octubre de 2007
De la primera travesía Canarias-Martinica


Oliver, uno de mi dos jovenes tripulantes.Excelente muchacho con uno de sus trofeos diarios.

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-- Antonio: ¿ Hoy que comeremos?

-- ¿Queréis pescado?

-- Si si claro

-- Pues... echar la caña

-- Rápidos y veloces tiran el curry y no pasaron 15 minutos y un hermoso dorado en cubierta, alegría general

--¿Tiramos otra vez?

-- No, tenemos suficiente para comer

-- Hombre ¡Vale la pena aprovechar!

-- Bueno tirar

Al momento:

-- ¡Pumba! otro para arriba

-- Sangre por todos los lados, ¿Y ahora quien lo limpia?, comida para dos días ya que solo comemos los lomos.

Así con eso de: ¿que comemos? Y... bueno pues tirar el curry, pasamos mas o menos la primera semana.

Al octavo dia pregunto: ¿Que no tiráis el curry ?

--buuufff ¡no queremos mas pescado! Muchas risas

Todo lo mucho cansa, a pesar que lo haciamos de todas las formas posible, a la andaluza solo con harina, a la plancha con ajito y perejil, en marmitako con patatas, rebozado con huevo y harina, pero al final te cansas. A veces pica algún atún, aunque el dorado se parece bastante, son primos hermanos. Un verdadero espectáculo, cuando sale del agua es azulado, y en un minuto queda de un precioso color amarillo dorado.

Siempre tienes una gran preocupación por la intendencia del barco, -para no quedarte corto- desde luego es importante, pero si te quedas corto, de hambre casi puedo asegurar que no te mueres, pican a todo lo que les pongas de cebo, rápalas , trapos rojos, cucharillas brillantes, etc. Tengo un amigo que se monto un señuelo con una lagrima de cristal de una lampara, y según el genial.

Entre dormir, pescar, leer, comer, siesta, y reflexionar...pasas el día.

Nosotros nos reuníamos imprescindiblemente para comer, y luego en la hora feliz -a la puesta del sol- , las demás horas día libre, cada tres horas uno se cuidaba de mirar el horizonte, por la noche dormíamos los tres.

Ellos deberían vigilar ...pero se dormían, acordaron hacer las guardias de noche los dos juntos, pero a partir de las dos o las tres de la madrugada, el sueño les vencía.

Yo como siempre tenia un ojo abierto y el otro cerrado -en duermevela permanente-, los dejaba que durmieran, de todos modos me resarcía de día.


Eduardo el "otro" tripulante, en el primer dia de llegar a Martinica. Gran persona y con la ideas claras a pesar de su juventud 18 años, muy bien llevados.
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Su "Capitan" !Como pasa el tiempo! Siento verdadera nostalgia, probablemente la época mas feliz de mi vida.
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halexandra@terra.es
Publicado por A1943 @ 7:58
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