Ser imperceptible es un cómodo refugio a salvo de molestas intromisiones y exigencias.
Poco a poco he ido probando sus posibilidades.
La libertad es grande cuando nadie te necesita, y cuando no necesitas a nadie, absoluta.
Por eso me gustaría ser invisible.
Que nadie me vea, que no se sepa de mi existencia
Que mi voz no se escuche y mis palabras en el silencio se queden como pensamientos y nadie nunca los conozca. (sic)
Dormir, reír, saltar, caminar y sentarme donde no me vea el mundo, en cualquier lugar, en todas partes.
Me gustaría ser responsable de nada, que nada me preocupe ni me ocupe.