sábado, 31 de mayo de 2008


Para mi,  una de las melodías más bellas de toda la historia de la ópera. De esas que nos hacen por unos minutos  despegar de la tierra, volar,   y tocar el cielo,  algo emocionante, aunque difícil de explicar.

 

Mozart, como  genio que fue, nos ofreció muchos de estos momentos, aunque sin duda éste, es de los más conseguidos.

 

Es el  fragmento de las Bodas de Fígaro, que se escucha  en la película Cadena Perpetua,  y ya coloque en su día aquí en el blog.

 

 


Publicado por A1943 @ 18:20
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martes, 27 de mayo de 2008



Y... con permiso de mi querida Rosalia de Castro, tal como dice  el comentario:


No quiero barca, corazón barquero
quiero ir andando por la mar al puerto.

Que dulce el agua salada,
con su salitre hecho cielo

!No quiero sandalias, no!
quiero ir descalzo barquero.

No quiero barca, corazón barquero,
quiero ir andando, por la mar al puerto.

R. Albertí, de Marinero en tierra


Publicado por A1943 @ 10:40
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La combinación del Claro de Luna, de Debussy, con la Pintura de J. Sorrolla, y poesías de Alberti, me parece de gran belleza. Pajarita,pajarita.
Publicado por A1943 @ 10:37
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Simplemente bellisimo.
Publicado por A1943 @ 10:35
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Casa museo Rosalia de Castro

Corre o vento, o río pasa; corren nubes, nubes corren camiño da miña casa. Miña casa, meu abrigo: vanse todos, eu me quedo sin compaña, nin amigo. Eu me quedo contemprando as laradas das casiñas por quen vivo suspirando. ...

Rosalia de Castro

Publicado por A1943 @ 10:33
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domingo, 25 de mayo de 2008


Beethoven-Sonata for Piano and Violin no 5, Spring Sonata, Simplemente hermosa, ya me faltan palabras para calificar las "canciones" de Beethoven. halexandra-@hotmail.com
Publicado por A1943 @ 18:15
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Conclusión ( De La hija del Mar)

Cantan los pájaros en los árboles saludando la aurora, y las flores de las acacias y los limoneros lanzan sus primeros perfumes: el rocío humedece mi cabeza y yo corro desalentada hollando las rosadas margaritas que me miran con tristeza como pidiéndome compasión, pero yo desprecio su ruego. ¿Quién ha escuchado los míos, ¡ay!, cuando su voz del cielo me llamaba sin que yo pudiera volar en su socorro, sin que pudiera arrancarla de las manos de aquellos hombres sin corazón?
¡Hija mía, pedazo de mis entrañas, yo te busco anhelante, yo salvo los precipicios y los torrentes porque creo oír tu débil vagido entre el murmullo de los ríos, en el crujido de las secas ramas que estallan bajo mis plantas, entre el ruido que forma la barca del pescador al hendir las olas en una noche de verano!
El eco de tu voz se mezcla a las brisas de la tarde que orean las flores en sus ligeros tallos, al rugido de la tempestad que azota las añosas encinas y hasta el arrullo de las tórtolas que se acarician. Marcho de contino en pos de esa sombra ligera que me sonríe en todos los objetos llamándome hacia su seno cariñoso..., pero, ¡ay!, nunca la tocan mis manos... ella se desvanece como humo ligero, y va a esconderse cuando las sombras descienden sobre la tierra, allá en donde se esconde el sol.
Ayer mismo, cuando este astro luminoso parecía hundirse en el mar y las soberbias olas apaciguadas formaban un inmenso lago azul, grande como la inmensidad... un ángel, sin duda, tomando tus formas aéreas se mecía rozando apenas la superficie del agua con la suave ondulación del oleaje. Coronaban su frente grandes rizos de cabellos rubios como un rayo de sol, tus cabellos, hija de mis entrañas... y sonriéndome con la sonrisa de los ángeles me llamaba hacia sí con una voz dulce y armoniosa como el canto del ruiseñor.
Yo iba a arrojarme al mar para acercarme a aquella imagen bienaventurada que quería estrechar contra mi corazón, aunque luego muriese, cuando sentí que una mano de hierro me sujetó, volví airada la cabeza y la sombra murmuró a mi oído:
-Tú sueñas; tu hija no mora entre las ondas, ¡tu hija vive en el mundo!...
¡Mi hija entre los hombres! ¿En dónde estás, pues, que jamás te encuentro? ¡Mi hija entre los hombres! ¡Oh! no; yo te veo en el blanco cendal en que se envuelve la luna, entre los vapores y entre las ligeras nieblas que se levantan de los ríos y se pierden en el cielo.
¿Qué es sino tu voz la extraña música que escucho en mis sueños? ¿Qué beso es sino el tuyo el que el viento deja en mis labios impuros, el santo aroma que los purifica? ¡Tus besos! ¿Pudieran ser los tuyos cuando existe en la región de las nubes? ¿O es que mi corazón de madre adivina que también allá, flor de las vírgenes inmaculadas, podrán marchitarse tus hojas?
¡Ven! Ven a decirme cuál es el mundo en donde habitas; ven, pero no cuando duerma, porque después no sé recordar sino en confuso tu pura imagen.
Ven, verás cómo el llanto ha secado mis mejillas, cómo mis carnes jugosas se pliegan a los huesos como la mojada túnica al cadáver. ¡Ven, ven que te llamo! ¡Que pueda estrecharte una sola vez en mis brazos! ¡Que pueda darte mi beso de madre!
Calló la voz; y el día, risueño como día de primavera, siguió su curso; y crecieron las hierbas; y las flores dieron sus perfumes; y el sol, descendiendo majestuosamente hacia su ocaso, iluminó con sus últimos rayos la inculta ribera, las altas cumbres, y los undosos valles, y los lagos azules que duermen al abrigo de los olmos de su orilla. Entonces más sonora y vibrante llenó el espacio y entonó este canto:
¡Oh, madre mía! ¿En dónde estás que mi alma te busca y no te halla nunca? ¿Quién te ha robado mis infantiles caricias? ¿Quién te ha impedido que me arrullaras con tus dulces cantos? En el revuelto torbellino del mundo giran confundidos esposos y hermanos, padres e hijos que se aman como yo te amo, ¡madre mía! Tu alma debía ser pura y sin mancha como el azul del cielo, y benéfica como la sombra de una fuente en el verano caluroso.
¡Ay! ¿Dónde estás? ¡Véate yo si estás viva, bese yo tu sepulcro si ya no existes! Pero no, quizá profanaría tu losa con el lodo de mi ropaje, porque las cosas de los vivos no deben llegar nunca al sitio en donde reposan para siempre los que ya no son del mundo más que un puñado de cenizas o una vana memoria.
¡Oh, madre mía! Tal vez tú, como yo, fuiste arrastrada por la mano de la desgracia y rodaste, como las arenas impelidas por las olas, hasta el fondo del precipicio desde el cual llamaste a tu hija, como llamo ahora por ti, sin que a tu voz lastimera respondiese mi voz, resonando quizá en el espacio al otro lado del mundo que tú habitas...
.....
Si eres tú la que busco, ven a mi lado, ya se esparza tu esencia en los céfiros que mueven las ramas de los cipreses, ya existas todavía entre los mortales. ¡Oh!, ven; alejémonos de estos campos y de estas ciudades que emponzoñaron mi corazón en las largas horas de mi soledad, las unas con los recuerdos de sus caricias, los otros con el aroma de sus flores.
Todo calla en torno mío y el sol que se esconde tras las montañas no me dejará ver entre sus rayos la imagen de hermosura que quiero abrazar..., ¿me volveré sola a ese mundo de seres que bullen y se agitan como abejas en su colmena, para disputarles y que me disputen riquezas que son mentira y placeres que no quiero brindarles?
Mas ¿por qué he de alejarme de este valle? ¿No es cierto que nadie existe en este mundo que haya de llorarme? El mar que ruge a mis pies me muestra su blanca espuma, semejando lecho de descoloridas flores azotadas por el vendaval en donde duerme el último sueño la virgen melancólica de pesares...; ¿para qué sufrir, pues, esta fatiga de todas las horas y esta soledad que me rodea y me ahoga? ¡Madre del alma! ¡Esta hora es la más triste de los afligidos, es la hora de la duda y de la desesperación!... Si acaso me miras, y más pura que yo te sientas al lado de Dios que todo lo ve y todo lo juzga, si puedes tú medir lo inmenso de mi tristeza, ruégale que me perdone...
.....
A la dulce claridad de la luna vióse adelantar hacia la ribera a una mujer enlutada: las olas arrojaron a la playa un cadáver. Aquella mujer lanzó un grito, alzó los ojos suplicantes y llenos de lágrimas al cielo y exclamó: -¡Dios mío! ¡Perdonadla!
Y luego besó con transporte el cadáver más frío que las olas... Era Teresa que besaba por última vez las hermosas mejillas de Esperanza. El mar del Rostro dejaba oír allí sus eternos bramidos; la Hija del mar volvió a ser arrastrada por las olas sus hermanas, hallando en su lecho de algas una tumba que el humano pie no huella jamás.
Rosalía de Castro ( La Hija del Mar)

Publicado por A1943 @ 18:13
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Guste ó no, los Chats y los foros se están convirtiendo en un fenómeno social, una nueva forma de comunicación. Son pocos los portales que no ofrecen algún canal de charla para que los visitantes.

Existen canales temáticos, sobre cualquier materia que uno se pueda imaginar. Lo veo muy practico, cuando se trata de canales especializados.
Su facilidad de uso, la posibilidad de relacionarse con personas en cualquier lugar del mundo, son sólo algunos de los factores de éxito que hacen de estos servicios, unos de los más populares de Internet.

A pesar de su apariencia inocente, puede representar importantes riesgos para la seguridad de los usuarios. Desde el punto de vista personal y emocional, el mayor riesgo está en el Chat , debido a la adicción que genera, especialmente en personas con problemas de integración social, y débiles psicológicamente.

Hay quien prefiere el Chat a las relaciones personales, es capaz de dejar cualquier cosa para chatear, siente ansiedad si no puede hacerlo por el motivo que sea.
Los menores constituyen un grupo social especialmente vulnerable, ya que es fácil engañarles. Los hombres pueden hacerse pasar por mujeres, los adultos, por niños y los golfos, por gente honrada. Nadie conoce a nadie.

Los Chat y los foros, están poblados por gente normal, pero también abundan los delincuentes, estafadores, trastornados mentales y otras especies...
Por ello hay que tener cuidado cuando se chatea, y asegurarse con quien se habla.


Publicado por A1943 @ 18:10
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miércoles, 21 de mayo de 2008


MITSUKO UCHIDA, Beethoven "Emperor" 3rd mov. Toca con toda su alma, y se nota, hay pianista que para mi hacen algo de “teatro”, Ushida no, en este tercer movimiento, menos patadas al piano, o casi, hace de todo, hasta dirige la orquesta, creo que al final el mismo director la felicita por la dirección...
Publicado por A1943 @ 7:39
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Mozart sonata in C K.545 2nd mov, Mitsuko Uchida al Piano me parece extraodinaria
Publicado por A1943 @ 7:37
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miércoles, 14 de mayo de 2008



Muy bueno, navegando en solitario cada uno se entretiene como quiere, concretamente este auto-filmándose con una cometa,  me gustaría probarlo.

El barco va gobernado por un piloto de viento, ya es el "sumun".


Publicado por A1943 @ 21:42
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Estoy totalmente en contra de la inmersión lingüística salvaje que se practica en Cataluña, frente al Castellano y a favor del Catalán por supuesto. Ahora bien, vayamos por partes; por casualidad desde hace como un mes, paso asiduamente por un par de colegios, en el momento de la entrada a clase por la mañana, verdadero espectáculo, la cantidad de inmigrantes, que entran a la escuela, en su grandísima mayoría, acompañados por sus Madres con su correspondiente Chador, como signo externo de su identidad. Pienso que la “virtud”, está en el termino medio, inmersión lingüística salvaje NO. Pero algo debe de hacerse sin duda, sino se quiere que el Catalán desaparezca de la Faz de Cataluña, no mas allá de dos generaciones.


Publicado por A1943 @ 21:40
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martes, 06 de mayo de 2008





No entiendo, la línea del editor al omitir cualquier referencia a su argumento, cuando en realidad, casi en la contraportada ya te insinúa algo, y no hace falta ser muy sagaz cuando antes de terminar, las primeras diez páginas, sabes perfectamente por donde va a derivar la historia. Marketing puro

De fácil lectura, sencillita sencillita...,pero se deja leer, no creo pase a la historia de la literatura, como puede ser el Diario de Ana Frank.

La ingenuidad del protagonista, Bruno , hace pensar que el joven autor irlandés,
 John Boyne, haya querido orientar la novela más bien a un lector muy juvenil.
Publicado por A1943 @ 20:08
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sábado, 03 de mayo de 2008



Me faltan palabras, para adjetivar, simplemente sublime. Definitivo,  para mi Bethoveen, el  genio mas grande de todos los tiempos.

 


Publicado por A1943 @ 8:05
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