La vida es una proceso de pequeñas cosas, hay que saberlas apreciar, en ello reside el principio de la felicidad. Emocionarse con un bello amanecer está a la alcance de todo el mundo. Es gratis.
Y, sin ningún genero de dudas, el disco duro que tenemos instalado en la parte del cerebelo, -en mi caso- guarda mas los momentos felices, (como el instante en que dispare ésta fotografía), que los instantes malos; me es difícil recodar los malos recuerdos, los buenos como el de la foto, preparándome para pasar una tranquila noche navegando, los tengo “frescos” como si fueran de ayer mismo. Una suerte. Somos lo que recordamos.



